Unos cuidados sencillos ayudan a conservar tus muebles. Para elegir el método de limpieza, empieza por las instrucciones de la ficha del producto y considera el material de cada pieza.
Cuidado cotidiano#
Retira el polvo con un paño suave y limpia los derrames cuanto antes. Evita los productos abrasivos, los solventes y el exceso de agua.
Procura proteger tus muebles del sol directo, la humedad y las fuentes de calor intenso, especialmente si tienen madera, textiles, piel o piedra. Para un desgaste más uniforme, cambia de posición los cojines o reubica la pieza cuando sea conveniente.
Según el material#
Si la ficha no incluye instrucciones específicas, puedes comenzar con estos cuidados generales:
- Madera: pasa un paño seco o ligeramente húmedo y seca enseguida.
- Tela: aspira con cuidado; evita empaparla al limpiarla.
- Piel: retira el polvo y los líquidos con un paño limpio y suave.
- Piedra: protege la superficie del calor, los líquidos y los objetos que puedan rayarla.
Antes de utilizar un limpiador nuevo, pruébalo en una zona poco visible.
Reportar un problema#
Si notas una falla, escríbenos con el número de pedido, una descripción y fotografías. Cuéntanos cuándo apareció y cómo utilizabas el mueble.
Revisaremos las condiciones de garantía de tu compra y te indicaremos cómo continuar. Si el problema se detectó al recibir el pedido, consulta también productos dañados o incompletos.